El fascismo anda como Pedro por su casa

(audio disponible al final del artículo) He comentado mi ignorancia ofendida, al no tolerar esta democracia manoseada, arrinconada, condenada al servicio perpetuo de unos pocos.
Ese manoseo se ha “desarrollado” en una violación que ensucia todo entendimiento, toda justificación ante el humanismo, ante la humanidad entera.
La arrogancia, lo altanero, lo criminal tiene carne y hueso.
Mi humanidad no puede reaccionar, no sabe, no entiende o no quiere entender, el terrible suicidio del planeta.
Digo suicido, porque todos somos criminales, todos ayudamos al “destrípaje”.
Estamos en un tiempo ciego, sentimos por olfato y oreja, por instinto, como nos vamos, con “ropa y todo” al infierno de la avaricia.
Necesito mencionar el exilio de los chilenos.
Hemos sido, más menos un millón…
El despertar en ajeno con la pala, con el lápiz, con la semilla, los sueños, con él porque, es inhumano, al mismo tiempo, no alcanzo tragar por miedo, vergüenza e ignorante el número de votantes que legitiman al votar por la derecha, los horrores de la Dictadura.
Por aquí, por afuera, en ajeno, se han conseguido “Master” títulos y profesiones, que ha disfrazado también, apretando ojos y tristezas tu quehacer en lo propio… es cierto que profesionales, nos hemos encontrado lavando platos, limpiando pisos y servicios higiénicos.
A pesar del castigo del exilio, …en mi ajeno, puedo decir que hemos sido parte del desarrollo, de la dialéctica del vivir, de esta sociedad que no tiene nada que ver con nuestras raíces vernaculares…Esta sociedad en la que hemos anclado, quiera o no quiera, se vestirá siempre con un rinconcito de nuestra cultura.
Y nosotros, bailamos alrededor de un árbol, comimos cangrejos y emocionados, en silencio, solemne, vemos muchachas vestidas de blanco con una vela en la mano.
Mi profesión ejercida en lo ajeno, ha tenido su tiempo maldito…: El lenguaje…y no solamente en mi profesión, ha existido en toda la venta de la fuerza de trabajo, en la relación social, política, de amistad, de amor, de sinvergüenzas, de hacer los mañanas.
En mi tiempo maldito, vivía la impotencia, la rabia…no podía expresar, aplicar mis conocimientos…en las reuniones de personal miraba como un idiota, me arrinconaba más de lo acostumbrado, cuando me pedían mi opinión, no “cachaba ni una”…Ni yo entendia lo que decía…sentía o me imaginaba la risa contenida de mis colegas.
La mayoría de nuestro exilio, los que yo conozco, han cumplidos más de 30 años de servicio, están, estoy jubilado…y el lenguaje extraño, para esa mayoría, fue siempre una maldición, una plegaria…”Que no te hablaran de cosas ajenas al trabajo”…Tu idioma, tu vocabulario ajeno, era conformado por tu especifico trabajo.
Una mordaza encarcelaba más que la lucha por la libertad.
No es mi intensión de ponerle apellidos al exilio, a la ausencia…
Todos, todos son víctimas de alguna manera de la barbarie parda.
Muchos llegaron por efectos colaterales, pasaron “choros” el mismo puente, otros, con acervo cultural se hacen llamar “patiperros”…
Yo no hablo de nadie en concreto, yo hablo de los desnudos de país.
Pienso que todos sentimos la misma herida, la angustia enorme de no poder ser dos…
Lo que me encierra una tristeza de payaso, son los esfuerzos colectivos para preparar, educar regresos para arrebatar país de las garras del fascismo…
Habían países que podían mantener, educar y orientar esa migración guerrera…Existe un país hermoso del mismo hablar…con una realidad generosa, comprometida hasta los huesos pero con hambre de pan… achico su porción de poroto, de su lápiz chiquitito hizo dos, entrego cobijo y esperanza.
Que sucedió con ellos, donde están, que piensan, cual es la hoja de cilantro que aroman…siguen sembrando…
He comentado que los tiempos de dictadura, horrorosos, pero identificables y repudiados por casi el mundo entero, ayudo bastante, pero hoy, el enfrentamiento es diferente, es sucia, se esconde en nuestra propia existencia, en nuestra metamorfosis de humano a mercancía vendible y traicionera….
Por eso me duele y me contenta, me abriga, arropa mis ideas y mi creencia la retirada final de la columna roja, de Andrés Chávez Navas.
Dejó en manos del tiempo, la conciencia de dos hijos que probaron el acero de la verdad internacionalista.
Obligado me siento al hablar así, lo que sucede a nuestro alrededor, a mi alrededor me deja botado como un pucho, niega, miente mi existir de arrancado, niega los crímenes horrendos cometidos…
Las atrocidades cometidas por el fascismo y sus cómplices, por sus patrones…
Me duele, me almorrana…escuchen mi paisito de agua…van años de
Mandatos, en que la extrema derecha obliga con su presencia y legal, a seguir que políticas pilastreras, dictadas por la derecha, por empresarios y oligarquía escondida…
Lo mismo sucede en España, Grecia, Francia, Alemania, Chile, Venezuela, Nicaragua, Brasil y Argentina…
La Derecha, el Capital, cuando no puede, cuando no le alcanza su fuerza propia, su influencia, su poder concedido en las urnas provoca desabastecimientos, crímenes, acoso real y criminal, suelta, desata a sus perros hambrientos, de presa, que a través del olvido, de la amnesia del pueblo del terror fascista, se sientan en escaños malditos conquistados, que matan, desunen..
Mi país está en las calles, exige, grita y patalee…
Un saludo a mi pueblo que se levanta, un saludo a mi pueblo que llega con su cartón extranjero y se pone al servicio de su pueblo.

Tenemos que unirnos, hablar, dialogar, argumentar, crear, siempre crear, humanizar los sueños.

Alejandro Fischer Alquinta.

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