Romanza para un joven venezolano

Querido Muchacho.
Estoy re lejos de ser joven… soy de una generación que gracias a la porfía de miles de trabajadores, pude sentir y llorar, el poder inmenso que significa la unidad consciente de la clase trabajadora.
Imagínate, poder hacer un país para ti…
Mi tiempo tuvo el privilegio de saborear el tallar de esa unidad, de esa idea en la clase, en su intelecto.
Fue un caminar muy escarpado, sangriento, de hambre, de funerales sin nombre ni apellido, pero también de alegrías, de risas, de satisfacción, de canto y de esperanzas…
Siendo yo un niño, la vida sonreía, no me acuerdo de llantos ni de hambre…
En mi casa había de todo… agua caliente y de la otra… refrigerador, muebles y tocadiscos; a mis hermanos le gustaba eso, a mí no… yo prefería ir a los cerros y quebradas, jugar con mis amigos a los pistoleros y matar hartos indios.
Cuando le agarre “mala” a los gringos, no lo sé, solo recuerdo que en Barquitos, campamento minero, al sur de Chañaral, arreaba yo los burros por las canchas de golf.
Era como una “tirria”natural…
Se hizo crónica cuando me robaron a mi hermana…
Por los años 60 la juventud estaba muy politizada, estaba inserta sin cuartel, en la conquista de barrios y poblaciones, había que levantar y estar en las “Juntas de vecinos y Centros juveniles, en el club”, la guitarra era una buena herramienta…
Se podía enseñar el verdadero Chile.
Los contrarios principales era la Juventud Demócrata Cristiana… las Juventudes Comunistas de Chile gozaban con los encuentros.
Era un enfrentamiento de ideas que por tradición, a más de veinte guerrilleros, le llegaba un ideario en la cabeza o en el ojo.
La idea esa de que “la tierra era para él que la trabaja” se desarrollaba en nosotros vertiginosamente… se convertía en una segunda piel.
Los partidos de izquierda, los obreros organizados eran cada vez más contingentes y se conquistaban importantes espacios de poder político.
Fue, como es ahora en tu país mi querido bolivariano.
Los enfrentamientos sociales, pan de cada día, se defiende un país que es tuyo…hay que aglutinarse debajos de techos que tienen los aromas de Hugo Chavez.
Existía en mi país y existe un sector político, pequeño burgués, en realidad más grande que pequeño, que no comulgaba con las grandes familias oligarcas.
Oligarcas que no veían la extrema desigualdad social el país… Y no podrán verla nunca.
Esa actitud crítica, dio nacimiento a otro partido y este a su vez a otro, que seria más tarde el percutor que mataría a cientos de vidas obreras, proletarias…
Este pedacito de la historia es curioso pero no extraño; esta metamorfosis se llama Democracia Cristiana… esta conformada por un 80 % de modestos trabajadores.
Hacen un daño terrible en nombre de la cruz.
Recuerdo los enfrentamientos con esos jóvenes Demócratas Cristianos, metro por metro, barrio tras barrio, población tras población… fue una adolescencia a peñascosos.
No debo tirarles flores al enemigo, pero a decir verdad, algunos se lo merecen, fue un tiempo sin dar ni recibir cuartel…
Nacieron expresiones de todo tipo que volaron fronteras, hablaron de credos, de tiempo… salto a la vida una expresión cultural que hablaba de la lucha de clases:
“La Nueva Canción Chilena”.
Hablar de la Nueva Canción es traer a Violeta Parra, a Margot Loyola, Angel e Isabel Parra, sentir a Rolando Alarcón, Hector Pávez, Gitano Rodriguez, Richard Rojas, Patricio Manns…
Es traer a Ricardo Garcia y su radiofonía, es recordar los objetivos perdidos del festival de Viña del Mar, en donde fue su primer animador, es tiritar con luis Abdis, es viajar por dentro con Víctor Jara, Con el Inti, Con Progreso, con el Quila, con Illampú, en un chapecao estar con el Concumen…
Esa manifestación de clase fue larga como el pais… Toda esa gente que te nombro querido Bolivariano son iguales a tu Alí Primera…
Gigantes que han tratado, que tratan de cambiar la vida… que la tierra junto al humano y sus cosas, son la soberanía de los pueblos.
Siento tu ser gigante querido bolivariano, quiero darte esta romanza, me invita a volver a mi tiempo joven, arropar esta historia y asomarte la esperanza de Luis Olea, de José Brigg… de Marta, de Gladys, de Victor… de Salvador Allende…
“De tanto pueblo sin estar en su pueblo”…
Ponerle a un cuatro, a un azadón un punto de mira…
Llevarte a Matías Catrileo, a Jaime Facundo Mendoza… te podrían enseñar a leer el libro de cada árbol… que encierran en su interior la historia de tu pueblo.
Yo menciono, muchacho bolivariano, mucho a Marta Ugarte, la necesito, es una mujer hermosa que ama la vida intensamente… la mataron, no sé cuantas veces la mataron, se negaba morir, quería vivir, quería seguir luchando por esa idea de vida que comulgaba…
Esa idea que te levanta todos los diitas…
Quien soy yo para hablarte de esta manera,…perdoname, pero me desespero, me ahogo…es vivir dos veces… me doy la libertad, el deber de felicitarte, el deber de alertarte, de desinfectar y vendarte las heridas que puedan herir tus ansias de construir
Tu país se viene rebelde, diferente, se asoma una idea que en mi paisito no pudimos concluir… ustedes están continuando… por eso mi arrogancia, mis miedos… Ustedes son el sueño de miles y miles de seres humanos.
La cuestión no es pareja, y cada diita es diferente al otro… el hacer es dialectico, se transforma porque avanza… por eso la revoluciones son distintas…
Ese vivir es de Marti, de Miranda y Chavez, de Manuel Rodriguez, de Salvador Allende, de Recabarren, Lafferte, de Bolivar y de Fidel: Construir un país en continuo desarrollo, poderoso, colectivo, de una sola unidad de acción, todo en beneficio de sus habitantes…
Que le pongan el apellido que quieran…
Tu heroico presidente Maduro le llama socialista… Lucha por ese socialismo, estás luchando al lado de un Ernesto, de un Cienfuegos.
Joven heroico bolivariano, tengo un remolino, un tornado en mi interior de barro… Tu entereza, ha despertado en mí, la angustia de no poder dar un beso, tantas cosas inconclusas… quedaron así, deformes, sorprendidas, siempre ansiosas…
En politica no podemos pegar lo destripado, no podemos afinar de nuevo, la veguez del metal se destempla… pero hay que seguir adelante, escribir la historia, escribir nuestros errores…
Se pueden lograr caminos nuevos, ustedes lo están demostrando.
Ustedes han edificado algo inmensamente maravilloso, que necesita el cuidado permanente, arroparlas; las Fuerzas Armadas a tu lado.
Es algo honroso…
La ex Unión Soviética se vistió de ella, Cuba la parió con amor y llanto, Vietnam se agranda humilde, como un poema de Ho Chimin, Corea del Norte orgullosa le pisa la arrogancia a los imperios…
No es fácil lograr tener ese poder consigo… ellos leen en pentagramas diferentes… como diferente lo lee un científico, un astronauta, un albañil… Durante siglos el Imperio ha tratado que el hombre de las armas lea en tiempo gringo…
Ustedes tienen fabricas echando humo, ustedes tienen melgas y picotas, palas en cosechas y cuadernos mirando el firmamento… Los soldados de Bolivar protegen fusil en ristre, una patria que aprende a caminar distinto.
Querido muchacho, no te olvides nunca que, lo que nace y se desarrolla con tu esfuerzo, con tus manos creadoras, lo que existe en el vientre de tu tierra de tu mar es tuyo, del Juan y la Maruja…
Como trabajan esos milagros, dependerá el futuro de tus hijos y los hijos, hijas de tus hijos.
No permitas que intereses extranjeros determinen tus yacimientos, tu jurel, tu trigo, tu escuela, menos tu salud…
No vaya a ser cosa que suceda como en Chile, vende cobre pal extranjero y al mismo extranjero, le compran alambre de cobre para electrificar el pais…como no quieren tener el conocimiento de electrificar ellos mismos, concesionan el agua, el trabajo y la mantención de él, el sector privado sonríe…
Los Pumas del Sur.
Perdona que interrumpa tu construir, es que no puedo no decirlo, me atraganto, es como un deja-vu…
No pongas jamás la otra mejilla, necesitas las dos para sudar un país hermoso.
Recordando a Carlos Marx.

Alejandro Fischer Alquinta.

También te podría gustar...