Camila Vallejo: “Como oposición no tenemos mayoría en el Congreso

La diputada del PC sostiene que la DC y el Partido Radical están en una agenda de centroderecha y más “llanos a votar proyectos del gobierno, aun cuando pueden ser malos”.
A días de haber sido nombrada entre las 20 políticas jóvenes más influyentes del mundo -según un estudio británico-, y sin aparición en la última encuesta CEP, la diputada del Partido Comunista Camila Vallejo hace una pausa en su agenda para analizar la actual situación de la oposición. Con una mirada crítica, asegura que aún están débiles y que “a veces se pierde aprobando cuestiones que, comunicacionalmente, les puede traer costos rechazarlas”. Además, hace un llamado a la unidad amplia de la centroizquierda.

¿Cómo recibe el reconocimiento que la posiciona como una de las líderes más influyentes?

Obviamente es bonito que se te reconozca y siempre he entendido esos reconocimientos en el marco de la lucha que hemos dado como partido, los dirigentes estudiantiles y compañeros de las Juventudes Comunistas en distintos planos.

Ha dicho que no se repostulará. ¿Dónde concentrará su liderazgo tras su salida de la Cámara?
Lo que he dicho es que estoy en un proceso de reflexión política, por tanto, estoy viendo qué decido exactamente. Mi mirada es cómo sin renunciar a la política puedo ocupar otros espacios políticos para seguir luchando. Pero quedan tres años de trabajo legislativo todavía.

Y a nivel colectivo, ¿cómo evalúa el rol del Partido Comunista?
Los hechos hablan por sí solos y nosotros no solamente estamos en una línea de defender los avances del gobierno anterior, sino que de construir más allá y poder proponer medidas que vayan beneficiando a las personas, aun siendo oposición y un partido pequeño.

Al quedar fuera de la Convergencia Progresista, ¿el PC pierde protagonismo?
No tuvo mayor impacto esa alianza más allá de la formalidad de una reunión entre dirigencias de partido. La fuerza de nuestras propuestas, de nuestra política, tiene que ver con la lucha social principalmente. Así medimos nuestra incidencia o capacidad de construcción, más allá de este espacio más reducido, donde legítimamente un grupo se pone a conversar. Nosotros estamos apostando a una cuestión más amplia.

Pero el PC igual formó un grupo más pequeño con el PRO y la  Federación Regionalista Verde Social (FRVS).
Es que ese es un espacio de conversación que hemos estado teniendo hacer rato, como lo hemos estado teniendo también con el Frente Amplio, donde reafirmamos simplemente el llamado a la unidad más amplia. Pero no es una coalición, ni tampoco es una definición de tipo electoral. No es una coalición futura de gobierno ni nada por el estilo, es solo un espacio de conversación.

Aunque no ha tenido mucho impacto esta alianza en comparación a Convergencia Progresista. ¿Fue correcto anunciarlo como algo similar?
No creo que sean similares, porque nuestro llamado tiene que ver más que con algo de cálculo electoral y político, con un llamado a la unidad. Hasta el momento, la voluntad más expresa en esa lógica radicó en estos partidos. Pero no nos podemos quedar ahí. Queremos trabajar con el Frente Amplio y con todos los que estén disponibles, el mismo Partido Socialista, a construir esa unidad.

El gobierno está pasando por una crisis y la oposición no está capitalizando ese momento a su favor. Además de unidad, ¿qué falta?
Sebastián Piñera ha demostrado que ellos no estaban preparados para ser gobierno. Hay un nivel de improvisación y retraso total de nombramientos de cargos importantes. No hay una agenda muy propositiva, pero a la vez lo que se avizora es una agenda más bien regresiva en términos de reformas. Ante eso, lamentablemente, la oposición todavía ha estado débil y a veces se pierde aprobando cuestiones que comunicacionalmente les puede traer costos rechazarlas, pero en términos de principios, renuncian a cuestiones fundamentales. Ahí ha habido una desarticulación que hay que superar rápidamente.

Con minoría en ambas cámaras, La Moneda ha aprobado sus proyectos. ¿Esa desarticulación está fortaleciendo el programa de Piñera?
Claramente, como oposición no tenemos mayoría en el Congreso. Eso hace rato que está bastante claro. Efectivamente, la Democracia Cristiana y el Partido Radical están en una agenda más de centroderecha, por eso están siempre más llanos a votar proyectos de gobierno, aun cuando puedan ser malos. Esa es la preocupación que tenemos obviamente hoy en día. Lo importante es que, independientemente si tenemos mayoría en el Congreso, es que haya un núcleo de oposición que sea claro, que dé certezas.

¿Ve a la DC o al PR dentro en la articulación de oposición? ¿Son necesarios?
No hay que pensar que son imprescindibles. Siempre es positivo que podamos generar la más amplia unidad, pero no podemos esperar eternamente a que ellos tengan voluntad y disposición. Si la DC y el PR finalmente no quieren, bueno, es respetable. Nosotros no podemos esperar de brazos cruzados.

Y en el momento de ver temas electorales, ¿no se contradicen sus principios al aliarse con la DC, que ha votado en contra de cosas que ustedes creen necesarias?
Si las diferencias no son subsanables, entonces no podemos desgastarnos en algo que puede llegar a ser imposible, pero sí podemos subsanar las diferencias y apostar por una unidad mayor, bienvenida sea.

¿Cómo evalúa la reacción del gobierno ante todo lo sucedido este mes en La Araucanía?
Hoy uno mira el panorama y da la impresión de que hay un ocultamiento de la verdad permanente y no solamente de Carabineros y de la intendencia, sino que hasta a nivel de gobierno. Cada día que pasa aparecen más dudas sobre si aquí se está trabajando por la verdad o por la mentira, por encubrir un asesinato a un joven comunero.

El senador Quintana dijo que la militarización de La Araucanía partió con la Concertación. Como diputada del PC, partido que fue parte del último gobierno de Bachelet, ¿hace alguna autocrítica?
Tengo una mirada muy crítica de todos los gobiernos anteriores y no voy a defender a ningún gobierno en particular en esta materia. Lamentablemente, la agenda siempre se ha llevado desde el Ministerio del Interior, con una lógica policial, militarizante, independiente de esfuerzos más o esfuerzos menos por abrir un diálogo social. Ahora, no voy a permitir que con esto el gobierno pretenda, a través de críticas hacia el pasado, desresponsabilizarse de su actuar.

¿Todavía cree pendiente que el ministro Chadwick asuma su cuota de responsabilidad en este caso?
Por eso se va a desarrollar la interpelación hacia el ministro Chadwick. Todavía queda mucho por saber y creo que hay verdades que no están siendo contadas. Esperamos que tanto la interpelación como la comisión investigadora de este caso ayuden a esclarecer los hechos.

¿Usted es partidaria de estudiar una acusación constitucional contra el ministro del Interior?
Después de la interpelación hay que evaluar aquello. Uno no se puede adelantar sin avanzar primero en las otras herramientas que se tienen a disposición.

Fuente: LaTercera.com

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